UN VEHÍCULO DESTROZÓ SU TAXI
El latigazo ocurrió en un santiamén. El taxista se toma del cuello, mira su taxi destrozado en la parte de atrás y no sabe qué le duele más, si la vértebra o el corazón. Un coche lo impactó por alcance cuando el chafirete se detuvo para levantar un pasaje.
“¿No va salir la placa, verdad? Pregunta el joven al perito de Tránsito Municipal que le toma foto al coche del culpable, estacionado sobre el Libramiento Sur de Tuxtla Gutiérrez, frente a la Palapa de Amado.
El muchacho está más preocupado porque su nombre y placas (DSF 9354) de su auto (Volkswagen Bora, blanco) queden en el anonimato, que por el fuerte dolor que sufre el inocente taxista.
Pero entre su dolor, el taxista experimenta una leve alegría. Mira su taxi tipo Tsuru, económico 3187 y placa 7331-BHF, destrozado, y luego sus ojos se posan en un coche nuevecito, afuera de conocida agencia automotriz.
Tras el fuerte choque la unidad de transporte público quedó a unos metros del auto nuevo, rotulado precisamente como taxi, con el número económico 000.
Y el chafirete se ilusiona con la idea de que, si la aseguradora determina pérdida total, pueda estrenar ese taxi.
Y así pasan los minutos y las horas. Y la ambulancia no llega. Dicen que no hay.
Por lo que el acuerdo se circunscribe a los daños materiales solamente.
El perito de Tránsito Municipal deslindó responsabilidades y luego se marchó en la patrulla PCC-500.
Con información de Cuarto Poder
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